Tras una semana cargada de conferencias, mesas de debate y proyecciones, este domingo se celebraba el broche final con una propuesta cultural en la Plaza castellana de Zocodover, acompañándonos por el Grupo de Danzas de Navahermosa (comarca de Los Montes de Toledos) y un Grupo de Dulzaineros de Guadalajara y Madrid. El acto político se celebró en la Plaza de Padilla, donde se rindió homenaje a los Comuneros toledanos.
Al mediodía en la Plaza de Zocodover (ciudad castellana de Toledo), castellanistas, danzantes, paseantes toledanos y curiosos turistas realizaban un gran círculo para ver al Grupo de Danzas venido de la comarca de Los Montes de Toledo; concretamente de Navahermosa. El Grupo bailó varias jotas, todas ellas precedidas por una rigurosa explicación de la portavoz quien mostró su orgullo por dar a conocer su folclore a los castellano-manchegos en particular y a los castellanos en general.
Un grupo de dulzaineros venidos de Madrid y Guadalajara amenizó la última parte de los actos culturales con varias piezas musicales conocidas de nuestro folclore castellano.
Concluida la parte cultural, tomó la palabra Pedro Manuel Soriano, secretario nacional del Partido Castellano (PCAS) en la Plaza de Zocodover y de ahí una marcha partió hacia la Plaza de Padilla. Una vez allí, Luis Marcos, secretario nacional de Organización del PCAS abrió su discurso recordando la figura de Luis López Álvarez, quien viniera a Toledo 22 años atrás para conmemorar el Primer Homenaje a los Comuneros de Castilla. No obstante, matizó que esta fiesta no tiene una finalidad histórica, sino reivindicativa, al pretender, al igual que los comuneros en el siglo XVI, llevar a Castilla a lo más avanzado de la modernidad pero preservando su singularidad como nación.
Entre las pancartas de Unidos por nuestra tierra [Castilla] y No al Trasvase Tajo-Segura, un lienzo de Juan de Padilla, exigiendo en silencio el cumplimiento de sus concejales y paisanos toledanos del siglo XXI (en referente a la prometida estatua de los Comuneros), recibe la ofrenda floral por vigésimosegundo año entre aplausos y vivas a Castilla y a los Comuneros de los asistentes al acto político. Al finalizar se entonó el Himno de Castilla.