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23 de abril: orgullosos de ser castellanos
Noticias23 de abril: Día Nacional de Castilla; fiesta castellanista en la campa de Villalar

Una semana después del Día Nacional de Castilla, aquí dejamos un discurso netamente castellanista pronunciado por Luis Marcos frente al monolito comunero de Villalar.




[…]caras alegres, las caras contentas, lo vamos a pasar bien, como lo pasamos todos los años; pero como decía José Ignacio, venimos a esta fiesta a reivindicar, a exigir, a reclamar lo que es necesario para nuestra tierra.


Treinta y cinco años llevamos viniendo a Villalar (de los Comuneros), desde el año (19)76. Lo hemos visto casi todo: los primeros villalares prohibidos y perseguidos y la gente aquí, ahora que nos sacan tantas imágenes que parecen del NoDo. Luego los villalares en los que había cientos de miles de personas pidiendo la democracia y pidiendo la autonomía a finales de los 70; los villalares de los 80 cuando gobernaba el Partido Socialista, que creía que esto era simplemente una forma más de hacerse propaganda; y luego en el (19)87, en Villalar es cuando (José María) Aznar llegó a la presidencia de Castilla y León: cuando dijo que iba a acabar con Villalar, cuando dijo que no quería volver a celebrar lo de los comuneros. Cuando ellos y el Partido Popular se llevaron la fiesta itinerante como si fuera el cadáver de Felipe (I) El Hermoso, por todas las provincias de Castilla y León.


Y luego cuando avergonzante, se dieron cuenta de que con esta fiesta no acaba nadie, que con esta tierra no acaba nadie, que con este pueblo no puede nadie, entonces vinieron avergonzantes Juan Vicente Herrera y los Consejeros, a las ocho y media de la mañana, a escondidas, a traer unas flores que pagamos entre todos. Ahora están creciditos; ahora están gallitos. Ahora viene Óscar López diciendo que es lo nuevo; ahora viene el presidente de las Cortes, Toti (José Manuel) Fernández de Santiago, que se ve que no tiene que hacer ninguna variante por ahí; que no tiene que cobrar ninguna mordida más por ahí; y viene diciendo que ellos son los más comuneros, que ellos son los más castellanos, que ellos son los que defienden esta tierra. Pero esta tierra tiene memoria, y si estamos hoy aquí, 30 ó 40.000 personas, treinta y cinco años después en Villalar es porque la gente ha venido a mancharse las botas con el polvo de las eras de Villalar, mientras ellos estaban en las moquetas, ellos iban en los coches oficiales; ellos han construido una comunidad que no es la nuestra, que no es la del pueblo, que no es la que querían los comuneros.


Nosotros queremos una comunidad que sea castellana, que sea del pueblo; una comunidad de la que se sintieran orgullosos Padilla, Bravo y Maldonado. Porque estamos hartos de que esta Castilla y León sea el feudo de los coches oficiales, el feudo de los políticos profesionales, el feudo de los señores feudales que no saben ganarse la vida de otra forma que viviendo del erario público. ¿Y lo que nos han traído treinta y cinco años después qué es? Más pueblos vacíos, más despoblación, más envejecimiento, más jóvenes que se tienen que marchar por que no encuentran trabajo, más paro ahora que la crisis no decide mis compañeros. Todos tenemos vecinos que se han ido al paro, todos tenemos hermanos que han tenido que cerrar su tienda, todos tenemos gente que está viviendo casi en la miseria: empresas que no tienen crédito.


Queremos un futuro digno para esta tierra y lo podemos conseguir: porque no somos un pueblo pobre somos un pueblo ¡empobrecido!, empobrecido por los poderosos. Y esta tierra un futuro extraordinario: nuestro patrimonio natural, nuestro patrimonio cultural, tenemos más del 50% de todos los monumentos de España. La lengua castellana, que tenía que ser un factor de desarrollo extraordinario.


Hoy, 23 de abril, día del Libro. Hoy, 23 de abril, día de Villalar. Hoy, 23 de abril, día de Castilla. Tendríamos que estar desarrollando todos esos recursos, todo ese potencial, en vez de que nos quieran traer aquí cementerios nucleares. Que no se olvide el PSOE por qué perdió las elecciones del (19)87, que algunos nos acordamos: porque nos quería traer un cementerio nuclear a Aldeadávila de la Ribera. Los que ya tenemos el pelo blanco sabemos que eso fue así; que tengan cuidado. Que tengan cuidado porque el pueblo no se olvida de las cosas.


Y nosotros, como decía José Ignacio, no venimos aquí, Villalar no es nuestro muro de las lamentaciones. Villalar no es un sitio en el que venimos a conformarnos como si fuera la barra de bar a arreglar los problemas acodados allí mientras nos tomamos una caña. Villalar es el sitio para reivindicar el futuro digno para esta tierra. Y Castilla tiene futuro. Tiene futuro si los castellanos creemos en ella. Esta tierra tiene futuro si nos involucramos y luchamos por ella, aunque sea hasta desgañitarnos, hasta quedarnos sin voz, hasta quedarnos sin aliento.


Porque esta tierra lo merece, esta tierra y los hijos que tenemos y la gente que quiere luchar por esta tierra, merece que el Partido de Castilla y León y Candidatura Independiente, que todos los partidos que quieren acabar con el bipartidismo, con el modelo de (Juan Vicente) Herrera y Óscar López, con el modelo de (José Luis Rodríguez) Zapatero y el modelo de (Mariano) Rajoy. No queremos corrupción, queremos democracia. No queremos políticos corruptos, queremos dignidad. No queremos una democracia de votar cada cuatro años, queremos participar todos los días. Y queremos alternativas económicas para que esta tierra, Castilla entera, sea una tierra de futuro.


Y voy a ir terminando ya para que podamos cantar el “mil quinientos veintiuno”, que yo creo que es el momento más bonito que tenemos en los trescientos sesenta y cinco días del año: cantar el “mil quinientos veintiuno” en el monolito de Villalar.
Y me vais a permitir un recuerdo: el recuerdo a Luis López Álvarez, el poeta de Los Comuneros, al que le sacan en todas las fotos ahora cuando rememoran la transición, al que le sacan en los primeros villalares, pero al que la Junta de Castilla y León le ha negado el Premio (de las Letras) de Castilla y León este año; un premio que le solicitaban más de 1.000 intelectuales e instituciones, más de 100 alcaldes de esta comunidad. El mismo (escritor) Premio Cervantes que está recibiendo hoy el Premio Cervantes en Alcalá (de Henares) firmó por él; el Premio Nóbel (José) Saramago también. Y no se lo han dado, ¿por qué? ¡Porque es un castellano digno, porque es un castellano que todavía puede ser rebelde, porque es un castellano que les interroga!
¡Viva Luis López Álvarez! (¡Viva!). Y Luis López Álvarez, además de su poema, nos trajo una cosa que no se nos olvidará nunca ni se nos olvidará por años que pasen: el grito de ¡Castilla entera se siente comunera!


Y con ese grito quiero recordar a todos los castellanos que están aquí con mucho mérito porque hoy es día de trabajo en Cantabria, Castilla-La Mancha, La Rioja y Madrid. Castellanos que se sienten amparados por la bandera comunera. Castellanos que se sienten amparados por el futuro y por el deseo de una Castilla entera porque Castilla entera se siente comunera (¡Castilla entera se siente comunera! ¡Castilla entera se siente comunera!).


Y no puedo dejar de mirar que hoy me han llegado varios mensajes al móvil de jóvenes, de jóvenes que están, ya no fuera de Villalar, jóvenes castellanos que están en Alemania, que están en Inglaterra, que están en Suecia; porque han terminado sus carreras brillantemente; han hecho sus máster, saben idiomas, saben informática, saben de todo: y no encuentran aquí un trabajo ni para dependientes de supermercado. Gente que se ha tenido que marchar de esta tierra y que están hoy con su corazón aquí, esos jóvenes que serán quienes pilotarán el futuro de Castilla.


¡Viva Castilla![…]